Agosto suele ser un mes de menor actividad para muchas empresas y autónomos. Pero septiembre marca el regreso a la rutina, con obligaciones fiscales, contables y laborales que no conviene dejar para última hora.
Por eso, te traemos esta checklist práctica y actualizada para que inicies septiembre con tranquilidad y cumpliendo con todo lo necesario ante Hacienda y la Seguridad Social.
1. Revisa tus obligaciones fiscales del tercer trimestre
El tercer trimestre fiscal incluye los meses de julio, agosto y septiembre, y se declara en octubre. Pero es ahora cuando puedes anticiparte y organizar toda la documentación.
¿Qué debes preparar?:
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Modelo 303 (IVA)
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Modelo 130 o 131 (IRPF, según régimen)
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Modelo 111 (retenciones de trabajadores y profesionales)
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Modelo 115 (retenciones de alquileres)
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Modelo 349 (operaciones intracomunitarias, si aplica)
Consejo: Si llevas la contabilidad al día, septiembre es el mejor momento para prever si vas a tener que ingresar mucho a Hacienda y tomar decisiones antes de cerrar el trimestre.
2. Conciliación bancaria actualizada
Es muy común que durante el verano se acumulen movimientos no conciliados en la contabilidad. Una conciliación bancaria correcta te permite:
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Detectar errores contables o duplicidades
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Controlar el estado real de la tesorería
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Evitar sustos en la declaración de impuestos
Tip práctico: Programa una revisión semanal o quincenal en septiembre para evitar acumulaciones.
3. Control de facturas emitidas y recibidas
¿Tienes todas tus facturas emitidas y recibidas registradas correctamente?
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Asegúrate de que todas las ventas están facturadas y contabilizadas.
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Verifica que no falte ninguna factura de proveedor o gasto relacionado con tu actividad.
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Comprueba que las fechas, conceptos, bases y tipos de IVA están correctamente reflejados.
Recuerda que las facturas simplificadas (como tickets) también deben incluirse si su gasto es deducible.
4. Verifica los libros contables y registros obligatorios
Aunque no todas las empresas están obligadas a llevar la misma contabilidad, hay registros que deben estar actualizados y disponibles en caso de inspección:
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Libro de ingresos y gastos (autónomos)
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Libro de facturas emitidas y recibidas
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Libro diario y mayor (sociedades)
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Inventario y cuentas anuales (según tipo de entidad)
Si utilizas software contable, asegúrate de que esté actualizado y respaldado.
5. Comprueba tus seguros sociales y nóminas
Si tienes empleados, septiembre es un buen momento para revisar:
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Nóminas pendientes o mal calculadas durante el verano
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Cotizaciones a la Seguridad Social (modelo RLC y RNT)
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Situaciones especiales (bajas, ERTE, reducciones de jornada)
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Bonificaciones aplicadas (y si siguen vigentes)
Consejo: Si vas a contratar en septiembre, revisa las últimas bonificaciones o incentivos vigentes en 2025. Puede que tengas derecho a reducir costes.
6. Revisión de IRPF: ¿estás pagando lo justo?
Muchos autónomos no revisan su IRPF hasta final de año… y luego llegan los sustos. En septiembre:
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Analiza si deberías subir o bajar tus pagos fraccionados
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Revisa los beneficios acumulados y estima tu resultado anual
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Valora si puedes hacer algún gasto planificado antes de cerrar el trimestre
7. Prepara previsión de impuestos y tesorería
A partir de septiembre, el año entra en su recta final. Es buen momento para:
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Preparar una previsión de impuestos hasta diciembre
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Evaluar si necesitas financiación, adelantos o recortar gastos
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Estimar tu beneficio neto y posibles ajustes para optimizar fiscalmente
Sugerencia: Si eres sociedad, también puedes empezar a prever el Impuesto de Sociedades del ejercicio, aunque se declare el año siguiente.
8. Haz una revisión estratégica de tu contabilidad
Más allá de las obligaciones legales, septiembre es ideal para hacer una revisión estratégica de tu negocio:
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¿Tus gastos están bien optimizados?
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¿Estás cobrando a tiempo?
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¿Tus precios cubren realmente tus costes?
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¿Tu contabilidad te da datos para tomar decisiones?
Si no obtienes información clara de tus números, quizás necesites replantear cómo estás llevando la contabilidad.
Conclusión
Volver a la rutina no tiene por qué ser caótico. Con esta checklist en la mano, puedes revisar tus obligaciones clave y detectar a tiempo cualquier problema. Además, es una oportunidad para mejorar la gestión financiera de tu negocio y planificar lo que queda del año con más control.
